El plano astral a fondo (1ªparte)

Como ya hemos visto en otros posts, el Plano Astral es el primer lugar al que vamos tras nuestra muerte física o mientras dormimos por la noche. Debido a su cercanía, es muy interesante conocerlo en profundidad y así entender fenómenos con los que nos podemos encontrar en nuestro plano físico. De la mano de uno de los mayores expertos en este tema, el teósofo C.W. Leadbeater,  vamos a descubrir el plano astral en los siguientes posts. Extraeremos partes fundamentales de su obra “El plano astral”, escrita a finales del siglo XIX, por lo que el lenguaje puede resultar algo complicado. Si tienes cualquier duda o quieres comentar tus experiencias, deja un mensaje y te contestaremos lo antes posible.

“El plano astral” (extractos), por C.W. Leadbeater

Introducción

Aunque en su gran mayoría inconscientes de ello, pasan los hombres toda su vida en medio de un vasto y poblado mundo invisible. Durante el sueño o éxtasis, cuando los conspicuos sentidos físicos quedan temporalmente en suspenso, se le muestra al hombre algo de dicho otro mundo, y a veces regresa de aquellas condiciones con memoria más o menos vaga de lo que vio y oyó allí.

Cuando en el cambio llamado muerte desecha el hombre completamente el cuerpo físico, pasa a dicho mundo invisible y allí vive durante los siglos que transcurren entre sus encarnaciones en el mundo físico. Pasa el hombre la mayor parte de ese largo período en el mundo celeste; pero ahora hemos de contraernos a considerar la parte inferior del mundo invisible, la condición en que halla inmediatamente después de la muerte, el Hades o mundo inferior de los griegos, el purgatorio o estado intermedio de los católicos, al que llamaron mundo astral los alquimistas medievales.

Nadie puede tener claro concepto de las enseñanzas teosóficas mientras no se de cuenta de que en nuestro sistema solar hay planos perfectamente definidos, cada uno de ellos con su peculiar materia de diferente grado de densidad, y que algunos de estos planos pueden visitarlos y observarlos personas con aptitudes para ello, exactamente lo mismo que es posible visitar y observar un país extraño; y que de la comparación de las observaciones de quienes están de continuo actuando en dichos planos, puede obtenerse la prueba de su existencia y naturaleza, tan satisfactoriamente al menos como la que la mayoría de las gentes tienen de la existencia de Groenlandia o de Spitzberg.

Los nombres dados a estos planos considerados en orden de materialidad desde el más denso al más sutil, son: físico, astral, mental, búdico, nirvánico, monádico y ádico. Estos dos últimos están todavía tan lejos de nuestra capacidad conceptiva, que de momento podemos prescindir de ellos. Conviene advertir que la materia de cada uno de estos planos o mundos difiere de la del inmediato inferior en análogo modo, aunque de muchísimo mayor grado, de cómo los gases difieren de los sólidos. En efecto, los estados de materia a que llamamos sólido, líquido o gaseoso son meramente las tres subdivisiones inferiores de la materia física.

La región astralque intento describir es el segundo de los siete grandes planos de nuestro sistema solar, contando desde el mundo o plano físico con el que todos estamos familiarizados. Se le suele llamar el reino de la ilusión, no porque sea de por sí más ilusorio que el mundo físico, sino a causa de la extrema inseguridad de las impresiones que en él recibe el inexperto visitante. Dos capitales características se han de considerar en el mundo astral:

1ª Que muchos de sus habitantes tienen la maravillosa propiedad de mudar de forma con proteica rapidez y de fascinar a los que escogen para divertirse con ellos. 2ª Que la visión en el mundo astral es muy diferente y mucho más amplia que la visión física.

En el plano astral se ven los objetos de todos lados a la vez, y el interior de un sólido es tan visible como la superficie. Así no es extraño que un visitante inexperto tropiece con dificultades para comprender lo que realmente ve, y que se le agrave la dificultad al expresar su visión en el inadecuado lenguaje de los idiomas corrientes.

El escenario

Ante todo se ha de entender que el plano astral está dividido en siete subplanos, cada uno de ellos con su correspondiente grado de materialidad y su peculiar condición de materia. Aunque la insuficiencia del lenguaje físico nos obligue a considerar estos subplanos en escala de inferior a superior o de superior a inferior, no hemos de incurrir en el error de creer que son separados lugares en el espacioo están unos encima de otros como los estantes de una librería o las capas de una cebolla. Se ha de entender que la materia de cada plano o subplano interpenetra la materia del plano o subplano inmediatamente inferior en densidad, de suerte que aquí mismo, en la superficie de la tierra están entreverados todos los planos, aunque las sutiles modalidades de materia se extienden tanto más allá del mundo físico, cuanto mayor es su sutileza.

Así, cuando decimos que un hombre pasa de un plano o subplano a otro de menor densidad no significamos con ello que se mueva en el espacio para subir o ascender, sino que transfiere su conciencia de uno a otro nivel, de suerte que poco a poco llega a ser irrespondible a las vibraciones de la materia de mayor densidad y comienza a responder a las vibraciones de materia menos densa y más fina; y así desaparece lentamente de su vista el escenario de un mundo con sus habitantes, y en su lugar aparece otro mundo se superior carácter.

Si enumeramos los subplanos astrales comenzando por el menos denso, encontramos que se redividen en tres clases: los subplanos 1º, 2º y 3º forman la primera clase; los 4º, 5º y 6º, la segunda; y la tercera el séptimo e inferior subplano, que permanece aislado. La diferente densidad de la materia astral de los subplanos de la primera clase en comparación con la de la segunda, es como la que existe entre un líquido y un sólido de materia física, mientras que la diferencia entre la materia de los tres subplanos de la clase primera sería como la que hay entre líquidos de menor a mayor densidad; y la diferencia entre la materia de cada uno de los tres subplanos de la segunda clase, sería como la que hay entre sólidos de menor a mayor densidad, por ejemplo, corcho, avena y acero. Prescindiendo, por el momento, del séptimo subplano, diremos que los 6º, 5º y 4º tienen por trasfondo el mundo físico con todos sus conocidos accesorios. La vida en el sexto subplano es la misma que la ordinaria vida terrestre, menos el cuerpo físico y sus necesidades; pero al transferirse a los 5º y 4º subplanos es cada vez menos material y se retrae más y más del mundo terreno y de sus intereses. El escenario de estos subplanos es el mismo y mucho más que el de la tierra, porque cuando desde ellos observamos por medio de los sentidos astrales, hasta los objetos puramente físicos presentan muy diferente aspecto, y los percibe quien tiene los ojos completamente abiertos, no como de ordinario desde un solo punto de vista, sino por todos lados a la vez, según quedó dicho en la Introducción, aunque la idea es bastante confusa; y si añadimos que las partículas del interior de un sólido son tan claramente visibles como las de la superficie, comprenderemos que en tales condiciones, aun los objetos más familiares pueden parecer al principio totalmente desconocidos. Sin embargo, si consideramos el asunto, resultará que la visión astral se aproxima mucho más cercanamente a la verdadera percepción, que la visión física.

En cuanto al séptimo e ínfimo subplano del plano astral, también es su trasfondo nuestro mundo físico; pero sólo se tiene de él una falsa y parcial visión, porque todo lo bello, bueno y luminoso permanece invisible. Hace cuatro mil años describió este lugar el papiro egipcio del escriba Ani, en los términos siguientes: “¿Qué lugar es este a donde he venido? No hay agua ni aire. Es profundamente insondable; negro como la más negra noche, y los hombres vagan irremediablemente errabundos. No puede el hombre vivir aquí con sosegado corazón”. Para el infortunado ser humano que se halla en este plano astral es positiva verdad que “la tierra toda está llena de tinieblas y crueles moradas”. Pero las tinieblas surgen del interior del individuo, cuya existencia transcurre por lo mismo en una perpetua noche de horror y marginalidad. Es un verdadero infierno, aunque como todos los infiernos, creación mental del propio individuo.

Muchos estudiantes consideran tarea en extremo desagradable la investigación de este subplano astral, porque su densa y grosera materialidad es indescriptiblemente repulsiva para el liberado cuerpo astral que experimenta una sensación tan penosa como si atravesara un negro y viscoso fluido, con añadidura de que también los habitantes y las influencias son sumamente ingratos.

Los tres primeros subplanos astrales, aunque ocupan el mismo espacio, son mucho menos materiales y dan la impresión de estar más alejados del mundo terrestre. Los habitantes de estos tres subplanos ya no se preocupan del mundo físico ni de sus materiales pertenencias. Están por lo general profundamente ensimismados y crean su propio ambiente, lo bastante objetivo para que lo perciban otras entidades astrales y también los clarividentes.

Estos tres subplanos constituyen indudablemente la “tierra de verano” o “país estival” de que tanto se oye hablar en las sesiones espiritistas, y sin duda que las entidades que de allí procedentes la describen, dicen la verdad en cuanto alcanza su comprensión.

En dichos tres planos las desencarnadas entidades humanas, a que el vulgo de las gentes y los espiritistas llaman impropiamente “espíritus” constituyen con la imaginación sus temporarias casas, escuelas y ciudades de interina realidad, aunque el clarividente no las percibe tan bellas como a sus complacidos creadores les parece. Sin embargo, hay algunas de estas imaginarias creaciones de la mente, lo bastante hermosas para que quien no conozca nada mejor se recree paseando por bosques y montañas, huertos y jardines y por las orillas de apacibles lagos, de mucho mayor amenidad que cuanto se ve en el mundo físico, pues cada cual puede formarse su ambiente a medida del poder de su fantasía. En cuanto a las diferencias entre los tres subplanos superiores del plano astral serán de más fácil explicación cuando tratemos de las entidades humanas que los pueblan.

En el próximo post pasaremos ya a hablar de los habitantes del mundo astral, tanto humanos como no humanos y artificiales.

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7 comentarios en “El plano astral a fondo (1ªparte)

  1. es un poco dificil entender esto del plano astral asi tan realista… yo pensaba que seria algo mas espiritual pero esta muy bien conocerlo de verdad
    no tardeis mucho en poner la segunda parte!!!!

  2. Hola. Haber si ustedes pueden aclararme algo. Soy una persona que le da mucha importancia a la parte espiritual.Por alguna razon se que hay algo alli que esta latente en mi persona y la de mis hijos.
    Continuamente sueño cosas bellas y que estoy en un mundo espiritual e invisible a los ojos humanos mas no para mi que podia un mundo espiritual y los seres que viven en ella.
    Hoy soñe que estaba en una ciudadela antigua y que de pronto vi a una persona que estaba en un plano astral mas elevado y me dijo: “Ah! me estas viendo”, Y me invito a entrar a este plano astral.
    Alli me encontre rodeado de personas espirituales que convivian en este mundo ,como vigilandonos y ayudandonos a los que estamos en el mundo material. Era com un niño ,con muchas preguntas en mi mente.
    Uno de ellos rio y me dijo eres como un niño. con muchas preguntas y con ganas de querer saberlo todo.
    El mundo en el que me encontraba era lleno de luz azul,y energia que les rodeaba. Ellos podian ver nuestro mundo terrenal , pero nosotros no les podiamos ver, segun lo que me dieron a entender, salvo algunas personas que si podiamos verlos en determinados momentos.Era un ser amable, cariñoso, como un padre tapado con una manta y senado como en una gruta desde donde veia el mundo terrenal.
    Me dijo que estaba en el plano astral septimo y este mundo se llamaba “ASHBATTI”.

    Concen ustedes algo de esto?
    Mi esposa me dice que alguans veces hablo en sueño como riendome pero la lengua que hablo es como si fuera arabe o arameo o algo asi.

    Me pueden decir algo de esto?

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