Contactos espirituales a través de Darshanum

Por Joaquín Cámara

 

Los contactos entre el plano físico en el que nos encontramos y el resto de planos de existencia, especialmente el astral y el espiritual, son mucho más fáciles y frecuentes de lo que solemos pensar. De hecho, es muy habitual que quienes han perdido a un ser querido reciban de su parte numerosas señales de diferentes modos (auditivas, olfativas, simbólicas e incluso visuales). Sin embargo, hay ocasiones en que estos contactos no se producen debido a una fuerte carga mental o emocional.

En el contacto y comunicación con nuestro Guía espiritual sucede algo similar. Ellos, desde su plano, desarrollan su labor ayudándonos e inspirándonos a seguir nuestro plan de vida. Incluso aunque no los percibamos, su trabajo es igualmente eficaz en la mayoría de ocasiones.

Además de los contactos naturales con nuestros seres queridos o nuestros Guías, desde hace décadas se realizan técnicas espirituales para contactar de manera consciente con los otros planos y sus habitantes. Una de las más conocidas es la regresión espiritual. Aunque la finalidad de esta técnica es poder comprender en profundad nuestra actual vida y nuestro plan de almas, durante su desarrollo también se contacta con el Guía y los seres queridos. Sin embargo, si lo único que se busca es este contacto, realizar a una regresión completa es algo desproporcionado. Las técnicas espirituales para este contacto más antiguas requieren el uso de sustancias alucinógenas, mientras que otras más novedosas (como la desarrollada por Raymond Moody) son difíciles de realizar. Todo esto hacía que el poder experimentar en primera persona un contacto espiritual fuese algo complicado o lejano al que la mayoría de personas no podían acceder.

El desarrollo de Darshanum

Una mañana, mientras realizaba una sesión de duelo, pensé lo bueno que sería que la paciente con la que estaba en ese momento pudiera ver a su ser querido desencarnado para comprobar que estaba bien y poder hablar con él. Sin embargo, hacer una regresión iba a ser largo y la paciente no estaba segura de querer ver sus vidas anteriores. Tras acabar la sesión, decidí investigar la posibilidad de realizar una conexión espiritual de forma directa, aunque no estaba seguro de si eso sería posible.

Sabemos que cuando estamos en un estado de hipnosis o de relajación muy profunda, nuestro estado vibratorio cambia y la consciencia es capaz de acceder al plano astral, tal y como sucede con las regresiones o en el periodo de duerme-vela justo antes de quedarnos dormidos. A la semana siguiente, cuando esta paciente volvió, le propuse que probásemos juntos esta conexión. Durante la hipnosis, la dirigí hacia esa consciencia, liberándola antes de todas las cargas emocionales que arrastraba y que podían generarle una interferencia. Unos minutos después, la paciente había conseguido llegar a un escenario del plano astral en el que se encontraba completamente libre de emociones negativas.

Lo que allí sucedió fue fantástico. Su Guía apareció en muy poco tiempo y pudo comunicarse con ella, dándole consejos y orientaciones sobre el momento tal doloroso de duelo que estaba atravesando. Poco tiempo después, sin esperarlo, apareció su esposo (el cual había desencarnado unos meses antes y por el que ella estaba en duelo), con el cual pudo abrazarse y comunicarse. Esta primera experiencia nos confirmó que existía la posibilidad de conectar con el plano astral, el Guía y nuestros seres queridos de manera sencilla, directa y muy profunda.

Continué realizando esta técnica con ella y algunos pacientes más, de manera que pudiéramos asegurarnos de cómo funcionaba exactamente y lo que podíamos conseguir en ese lugar. En ese tiempo me di cuenta que esta conexión siempre estaba siendo permitida y desarrollada por el Guía espiritual de cada paciente, como sucede en las regresiones, de manera que era él quien decidía lo que se iba a experimentar, lo que la persona debía ver allí o si podría o no comunicarse con un ser querido.

A esta técnica de conexión espiritual la llamé Darshanum precisamente por lo que se vivía a través de ella. Darshan es una palabra sánscrita que hace referencia al hecho de contemplar a un sabio o un lugar sacro, y de recibir una bendición de él.

Experiencias a través de Darshanum

El objetivo de este artículo es poder compartir con vosotros algunas de las experiencias que mis pacientes han tenido a través de Darshanum, ya que reafirman lo cercanos que estamos quienes seguimos en el mundo físico y quienes han regresado al mundo espiritual. Además, nos ayudan a ver cómo los lazos de amor que nos unen no se pierden con la muerte, en absoluto. El poder leer a cerca de estas experiencias también resulta muy útil por los mensajes que tanto los Guías como los seres queridos desencarnados han ido dando, los cuales pueden ayudarnos a ver con mayor claridad la realidad que hay tras la muerte. Aquí os comparto un fragmento detallado y explicado sobre lo que sucedió a una de mis pacientes a lo largo de su sesión.

La experiencia de Lucía

Lucía es una mujer de 38 años cuya pareja (Rubén) desencarnó hace 3 meses. Ellos han estado profundamente unidos a lo largo de los 15 años de relación y tienen un hijo de 2 años. Durante una de nuestras sesiones psicoespirituales de duelo le propuse realizar esta conexión, ya que ella buscaba profundizar en el aspecto espiritual de lo que le había sucedido. Este es un fragmento de su sesión de Darshanum, justo cuando alcanzó el plano astral.

 

  • Joaquín: ¿Qué ves a tu alrededor?

  • Lucía: Es un prado verde… precioso… y hay un árbol enorme enfrente de mí. Siento muchísima paz… [Los escenarios astrales que aparecen siempre son lugares en los que la persona vaya a asentirme más cómoda. En este caso, a Lucía le encantaban los prados, de ahí que lo viera de este modo].

  • J: Muy bien. Muévete con total libertad por ese lugar… muy atenta a cualquier cosa que percibas a tu alrededor, a cualquier presencia que notes.

  • L: Sí… desde que he llegado aquí siento que hay alguien más, hay alguien cerca, pero no lo veo… [se queda en silencio unos segundos]. Sí… a lo lejos hay una mujer que se está acercando… es una mujer joven, muy guapa, está sonriendo y viene hacia mí. [Los Guías siempre toman el aspecto con el que consideran que la persona va a sentirse más cómoda. En este caso, sabían que Lucía se sentiría mejor con una mujer de su edad, de ahí que se presentase con este aspecto]

  • J: Muy bien, deja que se acerque y cuando quieras ve explicándome lo que va sucediendo.

  • L: Nos estamos abrazando [se emociona]. Puedo notar una energía muy potente… me toca la cabeza… noto su energía en mi cabeza, me está calmando. Yo la conozco, no sé de qué, pero estoy segura de que nos conocemos mucho…

  • J: Pregúntale quién es y cómo se llama.

  • L: ¡Dice que es mi Guía! ¡Sí que lo es, por eso la conozco tanto! Se llama Marta…

  • J: Muy bien. Presta atención a lo que Marta quiere transmitirte.

  • L: Sí, me está hablando… pero como por telepatía… es raro, no te lo puedo explicar bien, pero entiendo perfectamente lo que me está diciendo…

  • J: ¿Qué te dice?

  • L: Me está explicando que no me preocupe por nada, que lo hice bien… [después me explicaría que su Guía se refería al periodo en el que Lucía acompañó en el hospital a su pareja antes de morir. Ella creía que debería haber hecho más cosas por él]. Me recuerda que era su momento, Rubén tenía que desencarnar, no podíamos evitarlo… estaba en su plan de vida [se emociona profundamente]. Dice que él sigue conmigo, que está todos los días junto a mi, y que yo puedo percibirlo… que no dude cuando lo siento cerca, es él. También me dice que mi hijo puede verlo con claridad, que ve a su padre y lo escucha… Rubén nos está cuidando desde donde está… ¡yo quiero verlo! Le estoy diciendo a mi Guía que quiero verlo…

  • J: ¿Y qué te dice?

  • L: Que no es el momento, que todavía no… me dice que él también quiere verme ahora, pero que no es el momento… dice que aún es pronto [Lucía se enfada y comienza a discutir con su Guía, hasta que finalmente se calma y entiende que debe esperar]

  • J: Pregúntale a tu Guía por qué estás viviendo esta experiencia de duelo, por qué era necesaria para ti.

  • L: Me dice que esto viene de vidas anteriores… es un aprendizaje que había quedado incompleto, y que ahora tengo la oportunidad de terminar de aprenderlo. Tengo que aprender a transcender el dolor por la pérdida, a ser independiente… a valerme por mí misma y no depender siempre de mis parejas. Esto es lo que tengo que aprender en este duelo… entiendo lo que dice, se que tiene razón… pero me cuesta mucho aceptarlo [Hace una larga pausa] Estoy viendo a alguien detrás del árbol… antes no había nadie allí…

  • J: Muy bien, presta atención…

  • L: ¡Es Rubén! ¡Está ahí! ¡Me está sonriendo! ¡No puede ser, está aquí! Quiero ir a abrazarlo… pero… ¡no puedo!

  • J: ¿Por qué? ¿qué sucede?

  • L: Mi Guía… dice que no es el momento. Rubén ha venido y quiere abrazarme, pero mi Guía dice que no es el momento, por eso no deja que nos acerquemos… todavía no, dice. Me lo explica con mucho amor, sé que quiere lo mejor para mí, pero es que me gustaría mucho acercarme a Rubén… pero no, no me va a dejar, está claro. [No es habitual que esto suceda. Generalmente, cuando los pacientes ven a sus seres queridos pueden acercarse y abrazarse. Sin embargo, el Guía de Lucía estaba preocupado por cómo esto la afectaría a nivel emocional, por lo que prefirió que ese contacto cercano se retrasara a otra ocasión]

  • J: De acuerdo, Lucía. Aunque no puedas acercarte a Rubén, ¿cómo lo ves? ¿te transmite algo?

  • L: ¡Sí! Me sonríe, me está diciendo que está bien y que me ama mucho… que lo estoy haciendo bien con nuestro hijo, que no me preocupe por nada… A él también le duele mucho que nos hayamos tenido que separar… dice que lo acepta, pero que le duele igual que a mí… compartimos el mismo dolor. Me lo dice desde el árbol… no puede acercarse.

  • J: ¿Tú Guía sigue ahí contigo?

  • L: Sí, me está sonriendo, pero me dice que me tengo que marchar… que podré regresar con el tiempo, pero que por ahora es más que suficiente… Quiere que entienda que ambos sentimos el mismo dolor, que ambos nos seguimos amando… y que él está bien, que está a mi lado todos los días.

  • J: Antes tu Guía ha dicho que no era el momento de veros, pero os habéis visto… ¿ha cambiado de idea?

  • L: No… Rubén ha venido porque necesitaba verme aquí y comunicarse, no ha sido cosa de mi Guía… por eso ella ha impedido que nos acercáramos… yo sé que lo ha hecho por mi bien… [En una sesión posterior, Lucía pudo finalmente abrazar a Rubén y comunicarse mucho mejor con él. En esa ocasión, su Guía consideró que ya estaban ambos preparados para un contacto más profundo y lo permitió].

 

En este fragmento podemos ver varias cosas muy interesantes. En primer lugar, que nuestros seres queridos siguen muy cerca de nosotros: pueden vernos, escucharnos y tratan de ayudarnos o comunicarse con nosotros del modo en que pueden desde el plano astral. En segundo lugar, que el amor real que nos tenemos no se pierde tras la muerte. Además, también vemos que a quienes se marchan también les duele la separación, también necesitan elaborar su duelo desde el plano astral hasta que aceptan lo que ha sucedido; la diferencia es que ellos saben que la muerte no existe, que tarde o temprano nos reencontraremos, pero la separación física necesitan elaborarla igual que nosotros. Finalmente, tal y como le explica el Guía a Lucía, todos los duelos tienen un sentido: aprender a través de ellos y evolucionar como almas gracias a ese aprendizaje.

Espero que este artículo os haya servido. Estoy recopilando más experiencias de Darshanum para poder compartirlas con vosotros/as y mostraros de una manera muy cercana la realidad de la vida tras la muerte a través de estos contactos espirituales. Recordad que en el blog de Círculo, en el de Triom o en el libro “Una vida infinita” encontraréis mucha más información sobre la vida tras la muerte.