Cinco ideas equivocadas sobre la vida tras la muerte

Por Joaquín Cámara |

Existen muchas creencias equivocadas sobre lo que sucede tras la muerte y cómo es el mundo espiritual, algunas de ellas muy extendidas en todas las culturas. En este artículo hablamos de las cinco creencias erróneas más frecuentes, explicando detalladamente en qué se equivocan y cuál es la realidad que encontramos cuando las investigamos con rigurosidad.

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1. Llorar la muerte de un ser querido le impide avanzar.

Hay algo que suele decirse con mucha ligereza a quienes están en duelo: “No le llores, si lo haces lo retienes y no lo dejas avanzar”. Esto es completamente falso. Quienes investigamos en profundidad la vida tras la muerte sabemos que llorar a nuestro ser querido no lo retiene ni le impide avanzar en absoluto, ya que desde el lugar en el que se encuentra (el plano astral) entiende perfectamente nuestro dolor, porque también es el suyo.

Cuando a una persona que está en duelo se le aconseja esto, aunque se haga con la mejor intención, primero se le está mintiendo y segundo se le está aumentando el dolor de su pérdida, ya que las lágrimas no pueden ni deben evitarse.

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2. Al morir nos volvemos más sabios.

Tras desencarnar, todos vamos al siguiente plano de consciencia llamado astral. Ahí mantenemos nuestra personalidad, nuestros conocimientos, nuestras emociones e incluso nuestros apegos hacia personas, sustancias u objetos físicos. De modo que no nos volvemos más sabios, sino que permanecemos tal y como éramos en la Tierra, con la diferencia de que hemos comprobado al desencarnar que la muerte no existe.

Pasado un tiempo, cuando se avanza por el plano astral y se llega al mundo espiritual, sí volvemos a tener un mayor conocimiento como almas, pero este conocimiento siempre estará limitado a nuestra evolución espiritual.

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3. Tras la muerte nos reencontramos inmediatamente con nuestros seres queridos que habían muerto antes.

Tras desencarnar, todos vamos al plano astral. Sin embargo, cada persona accede al subplano o región astral que le corresponde por su vibración acumulada a lo largo de la vida física. Esto hace que, aunque antes hayan desencarnado nuestros seres queridos, la vibración de ellos y la nuestra no sea similar y, por tanto, no se produzca inicialmente este reencuentro pese a que todos puedan estar a la vez en el mismo plano. Esta es, por ejemplo, una de las mayores frustraciones de quienes se suicidan creyendo que se reencontrarán inmediatamente con su ser querido.

Tarde o temprano, cuando todos estemos en el plano mental (mundo espiritual) sí se producirá el reencuentro. Esto sucede siempre, sin excepción. Pero antes de eso, hay que pasar por el astral y esto es un camino que la persona recorre sola, con la ayuda de su Guía.

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4. Hay un cielo y un infierno.

No existe en absoluto un cielo o un infierno tras la muerte del modo en el que nos lo han explicado las religiones. Lo que sí existe es un plano astral con siete regiones de diferente vibración, y cada persona irá al subplano que le corresponde según esa vibración.

Los subplanos más densos (también llamados “bajo astral”) son aquellos cuya vibración es más baja. Cuando las religiones hablan de infierno, la idea se basa en esta región, aunque lo que cuentan difiere mucho de la realidad. Ahí acceden quienes durante su vida se han hecho fuerte daño emocional a sí mismos o a los demás. Esas emociones y pensamientos tan negativos son los que generan en la persona una vibración densa, de modo que tras la muerte es su propia vibración la que los lleva a ese lugar. Sin embargo, nadie los castiga ni les hace ningún daño en esa región. Es su propio dolor y sufrimiento interno los que los mantienen en ese estado. En cualquier caso, tarde o temprano todo el mundo sale de ese lugar y continúa ascendiendo hacia los subplanos más elevados.

Cuando hablan de cielo, se refieren a los subplanos más altos del astral o al siguiente plano, llamado “mundo espiritual” o “plano mental”. Pero, de nuevo, la realidad de ese lugar difiere de la que cuentan las filosofías religiosas. Ciertamente es un lugar de una absoluta paz y bienestar, pero desde donde continuamos aprendiendo, trabajando y evolucionando hasta nuestra siguiente reencarnación.

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5. Si no tengo señales o contactos con mi ser querido, es porque algo está mal.  

Aunque los contactos entre el plano astral y el mundo físico son muy frecuentes, a veces estas comunicaciones tardan en producirse o incluso no se llegan a producir en absoluto. Sin embargo, el que no haya comunicación no significa que nuestro ser querido se encuentre perdido o enfadado. Cuando no se produce comunicación, esto se debe a dos cosas:

Que haya pasado poco tiempo desde su desencarnación. Si ha pasado poco tiempo (esto pueden ser días, meses e incluso un par de años), el propio dolor emocional de la persona que se queda en la Tierra suele interferir en los contactos, lo que hace que no vea o sienta las señales que se le están enviando. Pasado un tiempo, cuando la emoción se calma, entonces suelen recibirse las señales sin problema. Por otro lado, quien ha desencarnado puede necesitar también un tiempo para adaptarse a ese lugar, elaborar su propio duelo o aprender el modo de comunicarse con la Tierra, lo que hace que se retrase en contactar.

Que la comunicación sea impedida por el Guía. Si comunicarnos con nuestros seres queridos interfiere en nuestro plan de vida, en nuestro aprendizaje, nuestro Guía puede impedir que se produzca.

Que ya se encuentre en un plano superior. Cuando se han estado produciendo contactos y dejan de producirse (de repente o progresivamente), esto suele indicar que nuestro ser querido ha cambiado de plano, dejando el astral para acceder al mundo espiritual. Desde ese nuevo lugar, los contactos son más difíciles, ya que la persona tiene muchas tareas a las que debe dedicarse. Pese a esta falta de contacto, la conexión entre las almas se mantiene intacta y continúa atenta a los seres queridos que permanecen en la Tierra.

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Espero que este artículo te haya servido para despejar dudas o eliminar alguna de las creencias erróneas que podías tener a cerca de la vida tras la muerte. Recuerda que puedes encontrar más información y profundizar en este tema a través del libro “Una vida infinita”.

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Un comentario en “Cinco ideas equivocadas sobre la vida tras la muerte

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